domingo, 21 de febrero de 2016

La literaria vida de Faith Carroll: La evolución a la hora de comenzar a escribir una historia.

Hola a todos:

Llevo varios días pensando en algún tema con el que hacer esta entrada, algo entretenido. Y, tras darle al coco se me ha ocurrido: Faith, eres escritora, ¿por qué no hablas sobre eso, escribir? Y, por una vez, decidí hacerme caso.

No será la primera vez que hayáis visto en otro blog sobre los diversos métodos de escribir que hay: que si brújula, que si mapa, que si el estilo House (o sea, a su manera)...no soy una experta en estos
temas así que voy a centrarme un poco en mi estilo, como trabajo.

Hace unos días se me ocurrió hacer una limpieza en mi ordenador. No es la primera vez que me encuentro un archivo duplicado chorrocientas veces en diversas etapas y es un lío. Entonces encontré una carpeta antigua, lleno de documentos que contenían historias que había comenzado en algún momento de mi vida y que, por una razón u otra, había acabado abandonando. Eso me hizo pensar en como empezaba a escribir y el porqué dejaba tantas a la mitad. Y me alegré de ver que desde mi primer libro había evolucionado, no solo en estilo sino en la forma de trabajar.

Cuando comencé a escribir lo hice con textos cortos de no más de tres páginas. Había una introducción, nudo y desenlace muy rápidos por lo que no tenía ningún problema. Pero pronto quise superarme. ¿Sería capaz de terminar un libro de más 50000 palabras? ¿Llegaría, aunque fuera, a las 100 páginas sin rendirme? Así que inicié mi nueva aventura: Escribir un libro.

Pero llegaba un nuevo problema que con los relatos no había tenido. Y es que un libro no se escribe en un día, amigos. Hay que pensar, planificar, decidir que rumbo va a tener nuestra novela.

Por si alguien no lo conoce, resumiré los dos tipos principales de escritores que hay: de brujula y de mapa. Casi nadie es un miembro puro de uno de estos sino que tira más hacia un lado pero con trazas del otro.

   


      1.Escritor de brújula:
    No planifica mucho, se deja llevar por la inspiración. Se deja llevar por completo por la novela.
      
       2.Escritor de mapa: Este tipo lo estudia todo antes de comenzar, crea la historia de sus personajes, tienen su historia pensada punto por punto. Antes de comenzar a darle al tecleo, la historia está completa dentro de un "mapa" compuesto por sus apuntes anteriores.


    Cuando comencé, yo era un noventa por ciento  escritora de brújula. Tenía una idea y, con un simple esbozo del principio comenzaba a teclear. Así terminé varias cosas, como por ejemplo mi primer libro "La canción más bella para mi enemigo" y varios relatillos un poco más largos que colgué por Wattpad.

    En un principio estuvo bien, me las apañaba en este estilo.Nunca sabias por dónde iba a tirar tu historia o tus personajes. Pero no tardé en darme cuenta que me faltaba algo. No tengo ningún problema a la hora de pensar una nueva historia para mis libros, tengo imaginación y me gusta crear mis historias. Pero no es lo mismo cuando lo comienzas que cuando llegas a un punto y te tienes que parar a pensar. Y bien ¿como sigo? Siendo coherente e interesante, por supuesto.

    Reconozco que muchos proyectos se me estancaron porque se me quedaron grandes, otros acabé perdiendo el interés al ver que no eran ideas tan buenas. Y un buen número de bajas fueron por mi
    ímpetu de comenzar cosas y quedarme sin saber como continuar.

    Poco a poco me di cuenta que yo no podía seguir siendo una chica brujula, no si quería tomarme las cosas un poco más en serio sin dejar de divertirme. Y, creedme, por mucho que mole escribir sin pensar más allá, ver tantos proyectos a medias sin verte capaz de terminarlos reduce mucho la diversión, sin contar lo que sube la frustración.

    Os preguntaréis si, entonces ahora me he convertido en una escritora de mapa. ¿Es así? Bueno, no del todo.



    Viejas costumbres no mueren y, en cada momento se me ocurren nuevas ideas que pueden ser la trama de una novela. Lo que ha cambiado es que ya no las empiezo como una loca.
    Idea que veo buena y medito va a mi libretita de posibles (Si tengo una libreta solo para eso. Y no es pequeña , jaja) Una cosa que se me había olvidado comentar es que antes podía tener cinco historias abiertas y escribiendo a la vez. Por el bien de mi cordura intento hacerlas de una en una, dejando como mucha otra abierta para los momentos que la primera necesita un descanso.

    Volviendo a la libreta, en cuanto una historia está acabada, es hora de mirar sus páginas con las ideas. A veces ya tengo una historia en mente y pruebo primero con ella. Entonces saco mi nueva parte de escritora de mapa para decidir como sigo. Si una historia está preparada para ponerme con ella es muy fácil descubrirla con mi nuevo metodo. Y este no es otro que empezar a esquemar.

    Al principio lo hago sin orden: escenas interesantes, personajes... un autentico brainstorming propio de los brujuleros donde la historia comienza a hablarme pero con ese toque de mapeo al hacerlo antes de escribir una palabra del libro.

    Por poneros un ejemplo, mi próxima novela ECDO ( tranquilos, algún día diré su nombre...cuando tenga la portada, jejeje) que saldrá con Click ediciones fue la primera que acabé de esa manera. Ella fue la ganadora entre tres historias que tenía en mente, cuando comencé a perfilar personajes, las cosas que pasarian, vi que tenía casi toda la historia pensada. Eso no solo me ayudó a terminarla sino a hacerlo en un tiempo record para mí. Del año, año y medio que tardé en escribir mi primer libro, ECDO lo pude acabar (sin contar revisiones) en cinco-seis meses.

    Increible, ¿verdad? Todo gracias a ser perseverante y a un poco de orden en mi trabajo. Eso no quita
    que, en muchas ocasiones mi historia se desvie de la ruta que le había marcado en un principio, incluso que algún personaje nuevo aparezca u otro se vaya. Pero no es lo mismo lidiar con ello cuando no tienes nada en mente que cuando tienes un esquema que recolocar.

    Por ejemplo, en Damnare 2 (me odiáis por no decir nombres...lo sé), cuando estaba a mitad de la historia tuve que mandar medio esquema a la mierda por una nueva idea. Pero si no hubiera tenido esquema...bueno, todavía seguiría escribiéndola.

    A día de hoy creo que he encontrado mi estilo a la hora de crear una historia. No dudo que, dentro de varios años lo mejoraré, incluso puede que haga un cambio radical, pero ahora estoy en mi salsa. hago historias, las planeo logro terminarlas mucho más rápido y, lo importante de todo es que me lo paso de fabula. Incluso a pesar de los sacrificios de dejar grandes ideas en el tintero porque sé que necesitan madurar, tanto ellas como yo, para que ambas recojamos los mejores frutos una vez sean mi prioridad.

    Y aqui concluyo mi larga perorata. Si habéis llegado hasta aquí no puedo más que daros las gracias por aguantar todo mi rollo ególatra :D me gustaría que dejarais en comentarios vuestras experiencias, ¿soy brujuleros o maperos? ¿Con cuál os sentís más cómodos?

    Pronto os traeré más noticias de las historias aquí mentadas, mientras tanto, sed felices y leed mucho.


    Besos de pluma y tinta

    Faith Carroll

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